Los beneficios de ser vegetariana


La dieta vegetariana además de brindar una salud general al cuerpo, es beneficiosa para la belleza de la piel y para vivir más años

A pesar de los cambios sociales que hemos experimentado en el siglo XXI, aún resulta extraño para algunas personas entender el régimen alimenticio que siguen los vegetarianos, llegándolos a considerar como freaks, 'come plantitas' o extravagantes.

Y es que aunque muchos de ellos se convierten a este estilo de vida en busca de la defensa de los derechos de los animales, hay quienes lo hacen por curiosidad o porque les resulta trendy.

Más allá de cuáles sean las verdaderas razones de convertirse al vegetarianismo, es un hecho que la dieta vegetariana brinda múltiples beneficios a quien la practica. Estos beneficios se reflejan en la salud y en un mejor aspecto físico.

Beneficios

Aspecto más joven: los radicales libres son el principal enemigo de la eterna juventud. Por suerte, los antioxidantes ayudan a combatir los indeseados efectos de los radicales libres, retrasando el envejecimiento de las células. Las dietas vegetarianas tienen un alto contenido de fibra y antioxidantes.

Alimentos que contienen antioxidantes: fresas, kiwis, arándanos (ácido elágico). Zanahoria, lechuga, naranja, espinacas (carotenoides). Germen de trigo, semillas de girasol, semillas de calabaza (Zn, Cu, S, Se, y Mn). Soya y derivados (isoflavinas). Aguacate, nueces, maíz (vitamina E).
Longevidad: un estilo de vida vegetariano ¡podría permitirte vivir más! Según los resultados preliminares del estudio Adventist Health Study-2, la esperanza de vida de un hombre vegetariano es de aproximadamente 10 años más que la de un hombre no vegetariano. En una mujer vegetariana la esperanza de vida es de 6 a 7 años más.

Salud para el corazón: ayuda a bajar la presión arterial, ya que se evita el consumo de carnes rojas, así los niveles de colesterol también se reducen. De acuerdo a la Asociación Cardiaca Americana, en Estados Unidos, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte, ya que la dieta de los americanos suele incluir alimentos altos en grasas saturadas y colesterol, que provienen de productos animales.

Reducir el riesgo de cáncer: varios estudios clínicos y epidemológicos han encontrado que las personas que mantienen una dieta vegetariana tienen un 50% de riesgo menor de desarrollar algún tipo de cáncer a diferencia de quienes mantienen una dieta omnívora.

Piel más linda: gracias a los altos niveles de agua que contienen las frutas y verduras, la piel de un vegetariano se mantiene mejor hidratada ¡y más bonita! A su vez estos alimentos contienen antioxidantes los cuales combaten a los radicales libres y por si fuera poco, contienen poca grasa y mucha agua que también mejora la flexibilidad de nuestro más grande órgano, la piel.

Mejor digestión: la carne a veces tarda hasta 24 horas en ser digerida, es por eso que al ser vegetariana tu funcionamiento intestinal podría mejorar, las verduras y frutas se digieren más fácilmente, además de que las infecciones estomacales son menos recurrentes. Con una buena digestión, evitarás la típica panza de balón después de la comida.

Menos lonjitas: seguir un régimen de alimentación vegetariana no garantiza que lucirás como una top model, pero es un hecho que bajarás un poco de peso, por lo menos al comenzar a adaptar a tu organismo a una nueva dieta. Existen verduras y frutas con altos niveles de carbohidratos y kilocalorías, es por eso que si tu objetivo es bajar de peso, necesitarás consultar a un nutriólogo.

No te sientas extraña si has experimentado curiosidad por informarte acerca del vegetarianismo o incluso has pensado en volverte vegetariana. Grandes personalidades como Platón, Sócrates y Leonardo Da Vinci eran vegetarianas, y celebs más contemporáneas como Anne Hathaway y Alicia Silverstone también practican este estilo de vida.

Aunque se podría imaginar que ser vegetariano es sinónimo de 'no comer carne' y vegano es igual a 'comer menos carne' y derivados de los animales, existe una clasificación vegetariana:

Veganos: su régimen es sumamente estricto, no consumen carne ni ningún derivado de origen animal y esto va más allá de su alimentación, ya que tampoco visten prendas de lana, ni de piel.
Ovolactovegetarianos: dentro de su dieta vegetariana, ellos sí consumen leche, huevos y derivados lácteos.
Pescetariano: el pescado es aceptado en su alimentación.
Lactovegetarianismo: ellos sí consumen productos lácteos y derivados, pero no comen carne ni huevos.
Crudívoros: buscan no perder las propiedades originales de los alimentos que consumen, por eso no sobrepasan los 50ºC en la cocción de los alimentos.
Macrobióticos: su dieta vegetariana está compuesta, sobre todo, por frutas, vegetales, semillas y granos.
Pseudovegetarianismo: casi no hay consumo de carne. Prácticamente son aquellos que 'hacen el intento' por ser vegetarianos.
Infórmate, pero recuerda que antes de comenzar una dieta vegetariana o cualquier cambio en tu alimentación, necesitas consultar a un experto para que puedas aprovechar al máximo de los beneficios que podría ofrecerte este cambio de estilo de vida y sin afectar tu salud.
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