Manual de uso del perfume: aprende a dejar huella


Cuando te gastas una pequeña fortuna en un perfume siempre quieres sacarle el mayor partido posible, pero cometer errores a la hora de aplicar un aroma sobre nuestro cuerpo es de lo más habitual y puede que ni te des cuenta de que estás desperdiciando miles de gotitas de este codiciado accesorio.
Si ya es de por si complicado escoger un perfume que nos dé todo lo que le pedimos: que nos evoque sentimientos, que nos haga sentirnos más guapas y cuyo olor no termine por cansarnos, imagina que tras el largo proceso de decantarte por tan solo un aroma, comienzas a pulverizarlo a diestro y siniestro perdiendo toda su esencia. Además de su personalidad, de una persona también se destaca su olor. Seguro que recuerdas a la perfección el perfume que se rociaba tu abuela o a qué olía tu primer amor. Aprende a dejar huella y a sacarle el máximo rendimiento a tu perfume.

Y como hay olores que quedan grabados para siempre en la memoria, estos 20 que hemos seleccionado, quedarán grabados en muchos personas.

Dónde conservarlo
Un perfume es prácticamente un cocktail propio de un alquimista así que como buena pócima, cualquier tipo de factor externo puede modificar su composición y su olor además de hacer que se evapore. Recuerda esto cada vez que compres una fragancia y vayas a colocarla en una estantería expuesta a la luz del sol. Los rayos de sol se filtran a través del cristal, calientan el contenido, alteran la composición del perfume y hacen que el líquido se evapore.

Si has pensado que en el baño estará más seguro, ése es otro de los errores más comunes ya que los vapores que se desprenden de la ducha así como las altas temperaturas a las que un baño suele estar expuesto también echan a perder un buen perfume.

El mejor lugar para guardar este accesorio tan especial es un cajón que no esté expuesto a los rayos del sol ni a la luz artificial de forma directa. Circula por la red el mito de que guardar el perfume en la nevera hace que dure más, lo cual por supuesto, es mentira. Como hemos dicho, las alteraciones en la temperatura no benefician en absoluto al perfume.

Cuándo perfumarse
Lo mejor que puedes hacer para que tu fragancia dure por más tiempo sobre tu piel, es aplicarla después de ducharte, ya que la piel no sólo está limpia si no que al haber estado expuesta al calor, tiene los poros más abiertos por lo que el perfume penetra mejor. Eso sí, espera a que la piel esté del todo seca. Si quieres que tu perfume se huela con mayor intensidad, procura ducharte con geles que no tengan mucho olor ya que la mezcla de aromas hará que se desdibuje tu fragancia.

Si aplicas crema (de nuevo sin perfumar) sobre las zonas como el cuello donde posteriormente vayas aplicar tu perfume, lograrás que éste dure más tiempo.

Otro de los errores más comunes es el de aplicarlo con la ropa puesta. Aunque creamos que el hecho de que nuestras prendas huelan a nuestro perfume es sinónimo de que olemos más y mejor, la realidad es que sobre la piel el aroma dura más y al mezclarse con nuestra piel, nuestro calor e incluso nuestro sudor, el perfume alcanza su máximo estado aromático. Seguro que te suena eso de que una colonia huele diferente sobre cada piel. Perfúmate antes de vestirte y desprenderás muchos más matices.

Donde aplicarlo
Todo el mundo conoce alguna de las zonas típicas sobre la que pulverizar perfume. Cuello e interior de las muñecas son los lugares más populares, pero dentro de esas áreas puedes elegir la parte que más te guste. Detrás de las orejas, en el antebrazo o en la zona interior de los codos también puedes aplicar perfume. Concretamente te sirven todas las "zonas de pulso". Esto quiere decir en las zonas donde normalmente se toma el pulso, ya que allí se genera más calor y movimiento lo que hace que el aroma sea más intenso. También puedes aplicarlo en la parte posterior de las rodillas y en la espalda ya que al ser zonas que no sufren mucho roce, el perfume se mantiene más tiempo.

Si se trata de un perfume con pulverizador, aplícalo a unos 15 centímetros de tu piel y olvídate de ese gesto de frotar las muñecas. Aunque te hayan dicho que la fricción de la piel hace que el producto penetre más en tu piel, es totalmente falso. Si lo aplicas con los dedos, con ligeros toquecitos bastará. Si pulverizas tu perfume a la distancia indicada, lograrás que el aroma quede impregnado en una superficie más amplia de tu piel, además de que gastarás mucho menos perfume.

Querer dejar una estela de fragancia a nuestro paso por cualquier lugar no significa tener que echarnos litros y litros de perfume. Piensa que el perfume de calidad se vende en pequeños frascos precisamente porque su olor es mucho más intenso y está más concentrado.

Otros datos que no debes olvidar
El perfume jamás se agita. No se trata de un tipo de solución o maquillaje cuyos componentes se separen cada vez que los posas. Al agitar un perfume y generar espuma, lo único que logras es que éste se estropee.

Retoca tu perfume cada 4 horas. Aunque sea de muy buena calidad, el aroma pierde su fuerza con el paso del tiempo. Procura llevar algo de perfume en el bolso y échate unas gotitas cada 4 horas.

Ten más de un perfume. Igual que no te pones los mismos zapatos todos los días, también debes ir variando de perfume. Hay perfumes con base floral o afrutada más típicos para la primavera o el verano, mientras que los amaderados, por ejemplo, pegan más con el otoño o el invierno. Si usas una base de maquillaje para el verano y otra con un tono diferente para el invierno, haz lo propio con los perfumes.
Ahora que ya lo sabes todo, déjate seducir por el mundo del perfume y no malgastes ni una gota.
enfemenino

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