¿Amor verdadero o falso?


Dicen que el amor no es blanco ni negro, sino que tiene muchos matices y sin duda, todos podemos asegurar que en el amor caben muchas posibilidades, pero ¿cómo identificar el amor verdadero?

Según un estudio de la Universidad de Navarra en España, aseguran que sí existen características especiales que te ayudan a identificar el amor verdadero del falso. ¿Quieres saber más?

En la investigación “Nuestros hijos… quieren querer”, Jokin de Irala e Ignacio Gómara señalan que con frecuencia las parejas se dicen el uno al otro que se aman, pero muchas veces ese sentimiento se confunde con sensaciones más superficiales que tienen más que ver con el placer que con un compromiso real.

Conoce el amor falso
Según los autores se caracteriza “por la búsqueda individualista de la propia satisfacción. Es algo que se busca y se hace para uno mismo”. Añaden que este sentimiento superfluo “se fundamenta principalmente en el placer sexual: más que ‘dar amor’ busca un ‘amor egoísta”.

La búsqueda de placer se convierte en una cadena que ata, pesa y esclaviza. Al final el sexo no produce satisfacción completa y debe ser continuamente repetido y/o sustituido” enfatizan los investigadores.
Asimismo, indican que “se llega a utilizar la propia intimidad como objeto de intercambio ocasional: es dar el cuerpo sin haberse entregado uno mismo. Te conviertes en persona-objeto”.

El amor falso, de acuerdo con los investigadores, se caracteriza por vivir siempre el momento e improvisar. “Te incapacita para asumir metas altas, valores duraderos”, puntualizan Jokin de Irala e Ignacio Gómara. “Una relación física sin compromiso es necesariamente provisional: induce a pensar que aún está por llegar alguien mejor”, afirman.

¿Cómo identificar al amor verdadero?
Por el contrario, el amor verdadero se caracteriza por ser “paciente, da paz y tranquilidad. Sabe esperar: disfruta de cada momento sabiendo que va construyendo su vida y sus ideales, su conciencia y su personalidad”.

“No quiere quedarse en las meras sensaciones, sino buscar la verdad que hay en ellas, su valor más profundo”, explican los autores de “Nuestros hijos… quieren querer”.
Al mismo tiempo, “se acomoda al ritmo natural de la maduración del amor: no trata de reprimir las tendencias, sino dirigirlas y para eso se necesita aprendizaje y maduración personal”, según el punto de vista de los autores.

Para ellos, este amor “sabe que la libertad no está en hacer lo que me viene en gana, sino en saber gestionar las ganas para saber si conviene. No toma decisiones precipitadas y sin pensar en las repercusiones. Fomenta el autodominio y la autoestima: busca el bien para sí y para la otra persona”, añaden.

“La relación está basada en la comunicación, en el conocimiento y aceptación mutua, y tiende a la exclusividad y a la eternidad”, concluyen los investigadores de la Universidad de Navarra. Y tú, ¿tienes un amor verdadero?
Lau Martínez
sexualidad.salud180.com

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